sábado, 19 de enero de 2013

La luz del mundo II


Mateo 5:15
Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.  
La luz no es para esconderla, sino que la colocamos en un lugar alto para que alumbre a todos los que están en la casa. Dios nos ayude a ser la luz de Cristo que alumbre a quienes están en nuestra casa. Amén

La luz del mundo I


Mateo 5:14
Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada en un monte no se puede esconder.  
Así como una ciudad construida en un monte no se puede esconder, y tampoco de noche si tiene las luces encendidas. Así alumbre nuestra luz en un mundo que vive en tinieblas. Amén

La sal del mundo


Mateo 5:13
Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.  
Si la sal se desvaneciere será arrojada a la calle donde será pisoteada por las personas que caminan por ella. Lo mismo sucederá con nosotros, no perderemos la salvación pero las personas del mundo nos pisotearan. Dios nos ayude a no ser sal insípida. Amén

Gozarte y alegrarte


Mateo 5:11-12
Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.
Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.   
Normalmente nos sentimos atribulados cuando hablan mal de nosotros mintiendo, pero el versículo 12 dice: GOCEMONOS Y ALEGREMONOS ¿por qué? Porque nuestro galardón es grande en los cielos. También se nos compara con los profetas que fueron perseguidos en la antigüedad. Dios nos fortalezca y podamos poner la vista en el galardón. Amén