martes, 27 de noviembre de 2012

Hambre y sed de justicia


S. Mateo 5:6
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.  
No tomemos venganza por nuestras propias manos (Mía es la venganza Yo pagaré) Dios hará justicia y seremos saciados. Amén

Los mansos


S. Mateo 5:5
Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad. 
Sumamente gozosos los mansos, quienes reciben la Palabra implantada con mansedumbre heredaran la (nueva) tierra. (podemos entender esto en el contexto del versículo 18)

Los que lloran


S. Mateo 5:4
Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.  
Dios moldea a las personas cuando chocan con sus fracasos y derrotas, de esa manera aprendemos a ser pobres en espíritu, en ese proceso seguramente derramaremos muchas lagrimas, pero cuando por esta causa conocemos a Cristo como nuestro Salvador y nos aferramos mas a Él recibiremos consolación. Amén

Pobres en espíritu


S. Mateo 5:3
Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.  
Bienaventurados (sumamente gozosos) los pobres en espíritu, quienes aprendieron que solos no pueden, que necesitan depender totalmente de Dios. En principio para creer en la obra salvadora de Cristo en la cruz y habiendo nacido de nuevo depender en el diario peregrinar en este mundo. Que seas un hno/a pobre en espíritu. Amén